El 25 de mayo de 2011 se publicó la nueva Ley de Migración. Esta ley no podía entrar en su totalidad en vigor, porque la misma sólo señala conceptos y principios generales sobre el fenómeno migratorio en México. El Gobierno Federal debía expedir, en virtud de su facultad reglamentaria, la regulación específica dentro de un término no mayor a 6 meses. Esto nunca sucedió, en cambio, el Gobierno Federal mexicano esperó hasta el pasado 28 de septiembre de 2012 para por fin publicar el tan esperado Reglamento de la Ley de Migración con 10 meses de atraso. De acuerdo a la publicación del reglamento, el mismo debe entrar en vigor 30 días hábiles después de su publicación, es decir el 12 de noviembre de 2012. Esperar un poco más para que estas leyes entren en vigor está bien, sin embargo, no todo esta dicho. Hay una cantidad importante de situaciones sin resolver donde el reglamento simplemente señala: “… que se resolverá de acuerdo con los criterios establecidos en los lineamientos de carácter general emitidos por la Secretaría de Gobernación y por la Secretaría de Relaciones Exteriores…” Aún cuando este reglamento despejó muchos rumores, persisten muchas dudas sobre su aplicación, lo anterior debido a estos lineamientos no publicados y por lo tanto desconocidos. Lo mismo sucede con el costo de algunos derechos relativos a estos trámites y que no se conocerán hasta que se hagan las modificaciones a las leyes correspondientes.

El Secretario de Gobernación, Alejandro Poiré anunciando el nuevo reglamento.

El Secretario de Gobernación, Alejandro Poiré anunciando el nuevo reglamento.

La realidad es que Ley de migración beneficia, en la mayoría de los aspectos, a los extranjeros. Aún cuando algunas organizaciones no gubernamentales han afirmado que, esta ley y su reglamento, requieren una visión más profunda del fenómeno migratorio en México, con especial énfasis en los migrantes que vienen a México para llegar hasta los EE.UU. La verdad es que esta ley y su regulación si representa un pequeño avance en la solución del problema migratorio, aunque aun queda mucho por hacer.

Hay que hacer notar que se espera que a la entrada de la próxima administración federal, el próximo primero de diciembre, habrá una gran cantidad de cambios en el personal que labora para el Instituto Nacional de Migración (INM). Esperamos que el próximo comisionado de ese instituto sea una persona con mucho conocimiento y experiencia en el campo. No como el congreso mexicano, que ha nombrado a la nueva Senadora Ana Gabriela Guevara (Atleta y medallista olímpica retirada de las pistas en 2008) como presidente de la Comisión de Migración. Esto, por supuesto, causó una gran cantidad de críticas, debido a su inexperiencia y falta de conocimiento del problema migratorio.

También es importante mencionar que como aclaró el Secretario de Gobernación, la mencionada ley y su reglamentación, no cambian en nada la política de visado ​​que el Gobierno de México ha tenido en los últimos años, es decir, los ciudadanos de países que requieren visa para entrar a México, aún lo requerirán. La única diferencia en estos casos será en los procedimientos.

Pero, ¿por qué digo que es, en términos generales, beneficioso para todos los extranjeros? Hay varias razones, la mayoría de ellos tienen que ver con el largo proceso, la corrupción, y las renovaciones anuales. Todos los extranjeros que han pasado algunos años en México y que están leyendo esto, recordarán perfectamente lo molesto y la perdida de tiempo que implica realizar cualquier tipo de trámite ante el INM. Abajo, algunos comentarios sobre cambios positivos a la legislación en materia de migración:

–       Ninguna persona, incluidos los funcionarios públicos, está autorizada a exigir a los extranjeros a demostrar su estatus legal. Sólo los funcionarios del INM están autorizados a hacerlo y, en algunos casos concretos, la Policía Federal cuando actúa en coordinación con el INM.

–       Se da especial importancia a los derechos humanos y a la unión familiar. Tener un hijo o un cónyuge mexicano o incluso un(a) concubino(a), será motivo suficiente para autorizar una condición migratoria (aunque el reglamento sólo habla literalmente de relación “mujer – hombre”, no se menciona nada acerca de las parejas del mismo sexo).

–       Mejora la eficiencia y la honestidad entre los funcionarios del INM mediante la aplicación de un proceso de selección muy preciso que incluye pruebas de confianza y penas severas a quienes no cumplen con esta nueva normativa.

–       Se hace una clara diferencia entre visas ​​y documentos migratorios. Visa será un documento emitido en el extranjero, mientras que el documento migratorio se emite en México.

–       El tiempo de validez de los documentos migratorios y visas dependerán más del tipo de condición otorgada. Los documentos serán válidos desde un año y hasta diez años, dependiendo el caso particular.

–       Ser propietario de bienes raíces o tener una inversión en México son razones suficientes para obtener una visa o documento migratorio.

–       Se implementa un sistema de puntos, que servirá a los extranjeros que están buscando el estatus de Residente Permanente, pero que no cumplen con los requisitos. En este caso tendrán varios requisitos posibles, cada requisito cumplido es igual a puntos, y cuando una cierta cantidad de puntos es alcanzado, el extranjero podrá acceder a la condición de residente permanente.

–       El plazo para resolver sobre un documento migratorio es de 20 días hábiles.

–       El plazo para resolver sobre el otorgamiento de una visa es de 10 días hábiles.

–       Límites más amplios para llevar a cabo actividades lícitas en México.

–       La transición de las reglas anteriores a las nuevas se explica mejor y las personas titulares de FM3 válidos (Documento de No Inmigrante) podrán solicitar su estatus de residente temporal; mientras que las personas con FM2 (Documento de Inmigrante), dependiendo del tipo exacto, podrán solicitar se les otorgue la residencia temporal o permanente, según sea el caso.

Todavía hay mucho que aprender de estas nuevas leyes, y todavía tenemos que conocer los llamados “lineamientos” para comprender mejor los criterios seguidos por la autoridad. En general, se puede decir que estos cambios harán las cosas mejor y más fácil para los extranjeros en México.

 

 

Acerca del Autor: Gustavo Calderón es Licenciado en Derecho y profesor universitario. Reside y trabaja en la ciudad de Playa del Carmen donde presta sus servicios, principalmente, a la comunidad extranjera en México. El Lic. Calderón cuenta con más de 10 años de experiencia en el campo profesional de los Bienes Raíces y el Derecho Corporativo. Usted lo puede contactar directamente en la siguiente dirección: gustavo@c-a.mx